
El miedo de saber lo que el "nunca" significaría en mi garganta si fuese, tal vez, una pizca de real, ha roto mis cuerdas vocales. He estado pensando en lo que hablábamos noches atrás en el salón. Pensaba sobre ese viaje de verano. El viaje idílico, el que todo el mundo quiere realizar y nadie se atreve por miedo a descubrir que, en efecto, no tendrían que haber cruzado miradas.
También he pensado sobre nuestras ramas, he pensado con miedo. Ese miedo que tengo cada vez que intento recordar algo. Ese miedo a no acordarme, a no haberle dado la suficiente importancia en mi cabeza. Aunque ya sabes que mi memoria es bastante escasa y temo que cada día va a peor. A veces me imagino despertando por la mañana sin recordar como es tu cara.
Flores al aire y un suspiro.
¿Sabrías verme entonces, con espinas en los ojos?.
Volveremos al luto por nuestro aniversario; y esta vez valdrá la pena.
Desde lo más profundo y con amor. Siempre.